
Tostado & barra
Decidimos cada perfil de tostado y, casi siempre, quien te sirve el primer cortadito de la mañana.
Isla nació de una cocina familiar y de la idea de que un buen café se comparte. Esta es la historia de cómo una receta de cortadito se convirtió en una esquina de barrio.
La familia llegó a Cutler Bay con poco más que una cafetera italiana y la receta de cortadito de la abuela. Cada mañana salía una colada a la acera y, sin darse cuenta, la esquina se fue llenando de gente.
Lo que empezó como un gesto se volvió costumbre: primero un tostador pequeño en el garaje, luego un puesto en el mercado de los sábados, y por fin un local con el nombre que siempre quisimos — Isla, porque aquí cada quien trae un pedacito del Caribe.


Una colada diaria para los vecinos. La receta de la abuela y muchas conversaciones en la acera.
Primer tostado en lotes pequeños y un puesto en el mercado de los sábados. Empezamos a firmar cada bolsa a mano.
Llegamos a Unit 101 en SW 106th Ave. Madera cálida, plantas y una barra diseñada para verse desde la acera.
La esquina abre sus puertas en Cutler Bay — el primer cortadito servido a un vecino, con la misma calma con la que empezó todo.
Granos de origen único de fincas pequeñas, tostados aquí en pequeñas tandas cada semana. Nunca dejamos que envejezcan en el estante.
Pastelitos de guayaba, croissants y tres leches, hechos a mano antes de abrir. Cuando se acaban, se acaban.
Un sitio para quedarse: vecinos, laptops, dominó y largas sobremesas. Aquí nadie te apura.
No vendemos café. Hacemos café para quedarnos a charlar — el café es la excusa.
Los fundadores

Decidimos cada perfil de tostado y, casi siempre, quien te sirve el primer cortadito de la mañana.

El pan con lechón y el mojo de la casa. Madrugamos para que el horno esté listo cuando abrimos.

Laminamos los croissants a mano y horneamos los pastelitos del día. Si huele a guayaba, es cosa nuestra.
18901 SW 106TH AVE · CUTLER BAY · DESDE 2020